«Cien porciento no me traicionó. Solamente testificó sobre un tiempo muy limitado relacionado a ese tipo que no conozco bien, Michael Cohen», relató Trump, revelando en exclusiva que Weisselberg está contándole al FBI hasta la primera vez que se orinó en la cama cuando chiquito. «Es una gran persona, de confianza, muy honesto, inteligente, el mejor», opinó sobre la persona que llamará en el futuro una brosa con un IQ bajo y que siempre fue un ladrón cuando se haga público que será el testigo estrella de fiscalía.
Trump dio por terminada la entrevista, explicando que iba a cenar junto a su esposa, que totalmente lo ama.

