«Soy El Ñame. The one and only. Si tienen alguna otra pregunta, diríjansela al periódico más importante del país que me declaró misterioso y como potencial mensaje divino de lo que debe ser el pie gigantesco que mora en los cielos», declaró el altanero tubérculo mientras lo estaban lavando para convertirse en parte principal de un sabroso sancocho. «¡Así que se me ponen derechitos y me tumban el nombre del periódico de embuste ese, o les echo encima el Gran Pie Divino pa’ que imponga respeto!», amenazó.
La dirección del periódico El Ñame informó que consideraría la exigencia del tubérculo tan pronto se lo acabaran de comer en el divino sancocho que hicieron con él.

