«Bueno: ¿quién quiere meter mano pa’ que el nombre mío no salga por todo esto?», preguntó el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, quien sin duda no se podrá esconder detrás de la autonomía universitaria sin tener a quién echarle la culpa. «El trabajo viene con buena paga, beneficios, y podrás desarrollar tus habilidades de relaciones públicas dialogando con estudiantes protestantes y una jueza encojoná’. ¡Vamos! ¿Quién quiere?», preguntó mientras se escuchaba completo silencio, porque hasta los coquíes arrancaron pa’l carajo.
Este periódico no puede entender todavía por qué nadie querría este trabajo donde vas a coger palo si bogas y palo si no bogas.

