«¡Acho’ papá, hice un chainsmoker!», gritó el oficial de placa completamente tapada, refiriéndose al achievement en Call of Duty que te ganas cuando incapacitas a 50 enemigos con una granada de humo. «¡Mira, mira, otro pelú’ despeinado! ¡Ese es mío, no sean mordí’os!», gritó el oficial con la cara completamente tapada y no identificable, mientras descargaba y cargaba su lanzador de gases lacrimógenos, haciendo el más ruido posible y con un guille cabrón.
Tratamos de entrevistar a estos miembros de la fuerza para cuestionar si todo esto era realmente necesario, pero estaban muy ocupados cogiéndose cabrones selfies.

